- ¿Y tienes a alguien con quien te llevas bien en el nuevo cole?
- sí
- Pues no puede ser, nuestra clase era especial.
Y lo es. Lo será siempre.
Hay veces que entras en un grupo, das lo mejor de ti y pasa sin más. Sin embargo, otras, ofreces lo mismo y recibes mucho más de lo que te esperas. Eso fue lo que me pasó a mí. Siempre me ha gustado mi trabajo, pero a veces disfrutas mucho más cuando se crea esa química especial. Incluso cuando tienes que enfadarte con ellos, cuando te llevas el disgusto a casa, sabes que no te sabría tan mal si no fueran ellos. Este año hay un feeling especial con algún grupo, pero supongo que la distancia me hace darme cuenta de que de esa clase no sólo me llevé ex-alumnos. A la vista está (en la foto). Hoy he compartido un ratito con cuatro de ellos. A algunos los veo más que a otros, pero aún así sigo en contacto con la mayoría, y especialmente con Paula, Ferry, Álex y Juan. La vida nos va encontrando en diferentes situaciones y circunstancias, pero aún así, los momentos compartidos se van sumando y, al menos por mi parte, disfrutando. Hacía tiempo que no veía a algunos de ellos y me he reído bastante con las anécdotas e incluso con las críticas a profes (a veces creo que se olvidan que soy una de "los otros"). Sí, son ex-alumnos, pero ya no los veo así. Forman parte de mi vida, inquilinos de esa parte del corazón que les pertoca. Hoy, como ya sabía, he confirmado que hay vida más allá del inglés.